Caía la noche... Ya no se veía nada entre los árboles. Podía escuchar el sonido de un arrollo... me acerqué caminando despacio, no quería tropezar y acabar por el suelo. Desde pequeña mis padres me habían avisado que nunca fuera sola por el bosque al caer la noche... pues las sombras me atraparían, me engulliría la oscuridad y nunca más encontraría la forma de regresar.
Los árboles eran cada vez menos, se abría un poco el camino ante mí, había rocas que brillaban con la luz de la luna llena a la orilla del pequeño riachuelo. Me asomé, el otro lado parecía incluso más oscuro que el lugar del que venía. No podía perderme... Pero era noche... Estaba cansada... Había una forma... Si no seguía avanzando no podría perderme en el bosque, por lo que me acerqué a un árbol a la orilla del río, me senté despacio, me acomodé bien y suspirando cerré los ojos.
El viento soplaba suave, meciendo las ramas de los árboles, junto al sonido del correr del agua era bastante agradable, como un arrullo para dormir... o así debería haber sido si no fuera porque en el viento comencé a escuchar algo más... unas suaves pero claras voces...
"¿Está perdida?"
"¿Está dormida?"
"¿Nos la podemos llevar?"
"Nadie la encontrará."
"¿Nos la podemos comer?"
... Quería hacerme la dormida, pero algo me decía que eso no iba a servir para que, fueran quienes fueran los que decían eso, se marcharan dejándome tranquila. Muy despacio, de forma sutil, abrí un ojo para ver si conseguía distinguir algo. No era demasiado nítido, pero conseguí ver unas pequeñas sombras más adelante, sobre una roca junto a la orilla. Nunca había visto algo así, eran muy pequeños, pero eran oscuridad pura... con ojos vacíos y enormes garras. ¿Eran esas las sombras de las que mis padres me habían avisado que aparecían en el bosque por las noches? De pronto el miedo atenazó mis músculos... Estaba muy asustada, cerré los ojos con fuerza deseando que desaparecieran, que no fueran reales... No podían serlo.
Así estuve hasta que sentí un pinchazo en una de mis piernas, abrí los ojos de golpe para ver que se habían acercado, me rodeaban, y una de esas pequeñas sombras me había clavado una de sus garras. Pude sentir como sonreía y entonces caí presa del pánico, me levanté corriendo y atravesé el riachuelo para pasar al otro lado, corriendo como nunca, sin detenerme ni mirar atrás aunque no me parecía que me estuviesen siguiendo, aunque sí lo hacían... estaba haciendo justo lo que esas sombras querían... Me estaba adentrando más en la oscuridad.
Llegó un momento en que ya no sabía donde estaba, no conocía nada de ese lugar... de nuevo un claro se abrió ante mi, la luz de la luna llena iluminaba todo claramente, por lo que pude ver el horror... Las pequeñas sombras estaban justo delante de mi... y a los lados... detrás... estaba completamente rodeada, había incluso más que cuando descansaba bajo el árbol, entonces varias de ellas se juntaron, formaron un cúmulo enorme de oscuridad y las sombras que quedaban comenzaron a atacarme, eran muy rápidas, cuando apenas me dí cuenta ya tenía varios cortes por el cuerpo de sus garras. Sin saberlo, me estaban llevando hacia el cúmulo de oscuridad, y apenas abrí los ojos tras todo ese ataque directo, ya no se veía nada, solo era un vacío completamente negro, igual que lo que quedaba en mi mente... nada... Pronto lo fui olvidando todo... quien era, de donde venía, como había llegado ahí, si había algo más fuera de eso... Me fui consumiendo en la oscuridad, siendo devorada por esas pequeñas sombras, hasta que nada quedó de mi... solo mis últimos pensamientos difuminados en el viento...
Así que no... nunca vayas sola por el bosque al caer la noche... Pues las sombras te atraparán, te engullirá la oscuridad y nunca más encontrarás la forma de regresar.

1 comentarios:
XDDD Me gusto pero no me gusto..... Te quedo muy bien en cuanto a lo que buscabas que no me gusta demasiado porque acabo mal!! Pobreee!!!! Yo le decía que corriera para el lado contrario, pero no... se fue al lado del bosque oscuro.
Publicar un comentario