Desvaríos de una mente desvelada (42)

11 sept 2016



«Mucho cuidado con la gente en la que confías.
Entregar la confianza, es entregar lo más profundo de uno mismo.
Pensando que la confianza es mutua, el engaño es sencillo.
La confianza se gana con mucho tiempo y esfuerzo.
¿Quién se arriesga a traicionarla después de poner tanto empeño por tenerla?
Mucha gente muy traicionera.
Un plato roto, nunca volverá a la normalidad por mucho que lamentes haberlo dañado.
Un papel arrugado nunca volverá a la normalidad por mucho que lamentes haberlo estropeado.
La confianza nunca se arregla, nunca se recupera.
Se pierde demasiado fácil, cuidado con a quien se la entregas.
Desconfía, duda, pon a prueba... y aún así... cuidado...
Porque hay gente traicionera
Que la romperán a pesar de esforzarse tanto por tenerla.»

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